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  1. Gabriela Egas dice:

    Estas palabras son tan sabias y a la vez tan sencillas. Concuerdo perfectamente con el pensamiento del Dr. Soto. Pienso que si verdaderamente nos respetamos y nos amamos a nosotros mismos, podremos respetar y amar a nuestro prójimo. Somos miembros activos de la familia humana y cada acción nuestra repercute en la sociedad, a favor o en contra. Donde terminan tus derechos comienzan los derechos de los demás.